lunes, 19 de mayo de 2008
Sed.
Cada día que pasa sin lograr que me quiera
es un día perdido.
¿Oh señor, no permitas por piedad que muera
sin que me haya querido!
Porque entonces mi espiritu , con su sed no saciada
con si anhelo voraz,
arrará dando tumbos por la noche estrellada,
como pájaro loco, sin alivio ni paz.
Amado Nervo.

